Preparaos para la llegada de mis dos Testigos

Alegraos Pueblo mío, y prestadle toda vuestra asistencia y colaboración a mis dos Testigos, porque ellos son los candelabros que os guiarán por el desierto

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Octubre 15 2018
Llamado de Jesús de la Misericordia a su pueblo fiel.
Mensaje a Enoch.

Preparaos para la llegada de mis dos Testigos

“Hijos míos, mi Paz sea con vosotros.

Mi pequeño instrumento, soy Jesús de la Infinita Misericordia, quien hoy le habla a ésta humanidad ingrata y pecadora. Soy el Dios de la Misericordia que está esperando con los brazos abiertos a todos los pecadores, sin distinción de razas, credos, ni religiones, para perdonarlos si se arrepienten y vienen a Mí, con corazones contritos y humillados. Una vez más os digo: fuera de Mí, no hay más dioses. Yo soy el Alfa y la Omega, el Dios Uno y Trino, que se manifiesta a vosotros como Padre y como Juez.

Yo estoy en mi Padre y mi Padre en Mí, quien me ve a Mí, ve a Mi Padre. Somos un sólo Dios en Unidad Trinitaria, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, que nos une en el Amor. Soy Jesús de la Misericordia quien os habla a través de éste nuestro mensajero; escuchad a mi Profeta, él es mi Voz, que le habla al desierto de vuestros corazones. Enoch, os guiará por el desierto de la purificación, escuchadlo y seguid las instrucciones que os enviaremos a través de nuestro mensajero, para que mañana podáis llegar seguros a las puertas de la Nueva Creación.

Mis mensajes de salvación de estos últimos tiempos, son alimento espiritual para mi rebaño, mis mensajes son la brújula que os guiará por el desierto de la purificación; son la esperanza que os mantendrá firmes en la fe, en aquellos días de lucha espiritual. Las Palabras de mis mensajes de salvación son: Camino, Verdad y Vida, que debéis seguir y poner en práctica para que salvéis mañana vuestra vida. Escuchad pues a mí Mensajero de Albricias, porque el trae la esperanza y la salvación para mi Pueblo. Alegraos, montes y collados, Alegraos, rebaño mío, porque los pies del Mensajero de Albricias, muy pronto caminarán por naciones, ciudades, valles y senderos, trayendo la Buena Nueva a un Pueblo que caminará por el desierto, perseguido y acosado.

Mi mensajero hablará al corazón de los gentiles y los afianzará en la fe, y mi Pueblo Israel por su predicación se convertirá. Hijos míos, así como Jonás fue un signo para los Ninivitas, así también Enoch, lo será para mi Pueblo de estos últimos tiempos. Mi mensajero ha sido pasado por el horno de la tribulación y lo estoy moldeando como arcilla entre mis manos, para que junto a Elías, puedan llevar a mi Pueblo a la victoria final. Así como Moisés, ya casi está lista la piedra, el espíritu de mi Testigo muy pronto caminará entre vosotros. Alegraos Pueblo mío, y prestadle toda vuestra asistencia y colaboración a mis dos Testigos, porque ellos son los candelabros que os guiarán por el desierto, alumbrando el camino de vuestras vidas con la Palabra de Dios.

Muy pronto mis Naciones Elegidas los conocerán, ellos, darán testimonio de Dios y sabréis Pueblo mío, que son mis mensajeros por las obras y prodigios que en mi Nombre harán. La Misericordia y la Justicia los acompañaran, serán bendición para mi Pueblo y Justicia y castigo para los malvados. Preparaos pues Pueblo mío, para la llegada de mis dos Testigos, después de mi Aviso los conoceréis.

Mi Paz os dejo, mi Paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.

Soy vuestro Amado, Jesús de la Infinita Misericordia.

Dad a conocer mis mensajes en todos los confines de la tierra.”

Fuente: mensajesdelbuenpastor