Jesús Nuestro Maestro: No Puedes Servirle a Dos Amos

El mal sigue creciendo como una inmensa mancha de aceite

By

Jesús dice: (Jesús Nuestro Maestro, Vol. 1) Mis hijos, yo estoy entre ustedes con la abundancia de mis gracias y la inmensidad de mi amor.

Los amo, hijos, con un amor que no tiene limite. Los amo debido a mi benevolencia, no por sus méritos, y los amor apesar de sus imperfecciones.

Acepto el compromiso y la buena voluntad con que ustedes se adhieren a mis deseos del bien y los elogio por la colaboración que dan a mi trabajo de salvación.

Ustedes veen como el mal sigue creciendo como una inmensa mancha de aceite que, extendiéndose, toca todas las áreas de la sociedad humana.

Ustedes veen la inmoralidad haciéndose camino dondequiera y alcanzando hasta a los lugares sagrados y personas sagradas.

Y también el error.

¿Cómo me pueden ustedes ayudar a parar esa poderosa corriente diabólica que amenaza derrumbar todo aquello que es moral y espiritualmente saludable?

Hay cristianos y también algunos de mis ministros quienes piensan que pueden vencer el mal adaptándose a quienes pecan.

Hay algunos cristianos quienes niegan encontrarlos a la mitad del camino y traerlos con ellos a la fe verdadera al aceptar sus pecados.

Hay algunos cristianos quienes, para poder defenderme, piensan quitarle a la Iglesia la devoción, el respeto y el acudir a mi Madre.

Hay otros quienes niegan la influencia de mi Madre, sus apariciones y el poder de sus intercesiones.

Bien, entonces, a dichas personas insensatas, quienes no han comprendido nada de Mi, sino que, al despreciar a mi Madre, hieren mortalmente al Hijo.

A ellos se les agregan otros quienes creen en justificar este comportamiento, renovando las más agrias heridas en mi corazón.

¿Quizás podrían ustedes amar al Hijo y no a la Madre? ¿Quizás podría la convergencia de la más Sagrada Trinidad al realizar esa maravillosa obra de la concepción y sanctificacion de mi Madre anularse para alegrar a algunos hijos malagradecidos?

De este rechazo sufre la Iglesia, en la cual, como en una familia en la cual falta la madre, hay menos orden y entra la herejía.

¿Les extraña entonces que, habiéndose negado el honor que merece María, se niegue la infalibilidad papal, y que quieran vulgarmente poner el Sacerdocio en un nivel común, y no en el nivel de privilegio en el cual lo puse Yo?

Hijos, le han dicho muy bien: “Oren para que la sal no se haga insípida.”

Pero me torno a ustedes, que en algunos momentos de sus vidas piensan que es mejor seguir la corriente: la moda, por ejemplo, podría ser un incentivo o carnada.

Pero, dicen, que todo el mundo lo hace.

¿Quizás las nuevas generaciones que han crecido con tanta libertad podrían no sentir remordimiento de ningún tipo, aunque hayan cometido todo tipo de obscenidades?

Mis hijos, ese cuerpo, que se les ha dado a ustedes y que es el templo del Espíritu Santo, ¿no es el sagrado depositario que debe colaborar con el alma para realizar las obras de Dios? Y, ¿no es la concupiscencia quizás el más triste legado del pecado? O, ¿no será el cuerpo, que cede a todo y se expone a los ojos de todos, el medio para hacer el mal y conllevar a otros a pecar?

Es por eso que los invito a ser verdaderos instrumentos del Señor en la divulgación de la verdad, en defensa de la moralidad, no adaptándose a lo que otros hagan sino a luchar con el ejemplo de una vida intachable y manteniendo sanos a esos principios que no son desconocidos para ustedes, ya que continuamente pasan por sus mentes.

Sean fieles a sus principios, como las bisagras en las que esta basada la verdad y no se dejen alagar por el pensamiento que, al complacer a los mundanos en sus exigencias, podrían ustedes llevarlos a bien.

Todo lo contrario: seria mucho más fácil que sean ustedes, imbuidos en sus errores, quienes terminen perdiendo la fe y la moral.

Con esto no quiero decirles que deben traer tensión y desorden a sus familias.

No obstante, quiero repetirles lo que en el Evangelio se les ha dicho: “No pueden servirles a dos amos.” Hijos, los bendigo a todos, uno por uno.

 

Jesús nuestro Maestro

Jesús Nuestro Maestro
Jesús Nuestro Maestro (Ingles)

 Carmela Negri CarabelliMensajes inspirados por Jesus a Carmela Negri Carabelli. Permiso del CENACOLO DELLA DIVINA MISERICORDIA, Centro di spiritualità, Viale Lunigiana 30, 20125 Milano, Italia, que tiene todos los derechos.

Para más información acerca de estas magníficas enseñanzas, para cualquier ayuda espiritual que pueda necesitar o para participar y difundir en todo el mundo los cenáculos de la oración y el apostolado de la divina misericordia, por favor póngase en contacto con:

"CENACOLO DELLA DIVINA MISERICORDIA",
Viale Lunigiana 30, 20125 Milano, Italy
01139-02-66-71-0625
www.cenacolodivinamisericordia.it

Nihil Obstat: Reverend Gerard Diamond MA (Oxon), LSS,
D. Theol, Diocesan Censor
Imprimatur: Rev. Monsignor Les Tomlinson, Vicar General
Date: 20th July 2007

The Nihil Obstat and Imprimatur son declaraciones oficiales de que un libro o panfleto está libre de un error doctrinal o moral. No se contiene ninguna implicación en esto que los que han concedido el nihil obstat y imprimatur convienen con los contenidos, las opiniones o las declaraciones expresadas. No necesariamente significan que el trabajo es aprobado como un texto básico para la instrucción de catequesis.

Catholic Archdiocese of Melbourne