Estáis en batalla espiritual

No podéis bajar la guardia con la oración, porque las fuerzas del mal, os están acechando a todo instante. Vuestra mente es el principal campo de batalla

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Octubre 08 2019
Llamado de María Auxiliadora al pueblo de Dios.
Mensaje A Enoch.

Estáis en batalla espiritual

“Hijitos de mi Corazón, la Paz del Altísimo esté con todos vosotros y mi Amor y Protección Maternal, os acompañe siempre.

Pequeñitos, estáis en batalla espiritual, por lo tanto, no podéis bajar la guardia con la oración, porque las fuerzas del mal, os están acechando a todo instante. Vuestra mente es el principal campo de batalla, por eso, debéis de estar protegiéndola a todo instante con oraciones y jaculatorias a la preciosísima Sangre y Llagas de mi Hijo; también podéis recurrir a Mí, o a las Almas Bienaventuradas, para que os asistamos y protejamos de todo ataque del maligno que busca desestabilizaros, para robaros la paz y si os descuidáis, el alma.

Acordaos hijitos, que debéis de revestiros con vuestra Armadura Espiritual a mañana y noche (Efesios 6. 10 al 18) y reforzarla con el rezo del Salmo 91, para que podáis resistir los ataques del adversario. Es necesario que destinéis un espacio de vuestro tiempo para la oración y meditación de la Palabra de Dios, con el fin de que os mantengáis firmes en la fe. Consagraos todos los días al poder de la Sangre de mi Hijo y no soltéis mi Rosario, porque es poderosa armadura para vencer a mi adversario. Cada Ave María es un azote a satanás y sus demonios, mi adversario huye cuando mis hijitos y las familias hacen con fe, mi Santo Rosario.

Mis niños, si no oráis, los espíritus mentales se apoderarán de vuestra mente y terminaréis en manos de mi adversario. Cada dardo incendiario a vuestra mente, debéis de repelerlo con jaculatorias a la Sangre y Llagas de mi Hijo o llevando todo pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo Jesús (2 Corintios 10, 5). También podéis decir: “Ave María Purísima, venid en mi Auxilio Madre Santísima” o llamar a nuestro Amado Príncipe Miguel o a las Almas Bienaventuradas que en vida combatieron en este mundo al maligno. La oración de la Coraza de la Sangre de mi Hijo, dada a Enoch, también es poderosa Armadura para combatir las fuerzas del mal; hacedla a mañana y noche para que recibáis la protección del Cielo.

Haced uso hijitos de toda la Armadura Espiritual, que os hemos dado; llevad colgado en vuestro cuello mi Rosario, el Rosario de la Sangre de mi Hijo, la réplica del estandarte mariano y la réplica del estandarte de Miguel, lo mismo que la Medalla de nuestro amado Benito y el Ictus; toda esta protección debe estar bendecida y exorcizada por uno de nuestros Sacerdotes o Ministros. Estad pues hijitos, alerta y vigilantes con vuestras lámparas encendidas con la oración, porque los días de oscuridad están llegando. Orad por el Papa y los Cardenales y por el Sínodo que se está llevando a cabo en la Iglesia, para que la Luz y la Sabiduría del Espíritu Santo, los ilumine y guíe y puedan llevar a cabo las reformas que necesita la Iglesia, sin que se afecte su moral y su doctrina. Que la Palabra de Dios la siga guiando y pueda seguir siendo Madre, Maestra, Santa, Católica, Apostólica y Romana, Luz y Guía del Pueblo de Dios.

Que la Paz de mi Señor, permanezca en vosotros.

Vuestra Madre, María Auxiliadora.

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad, hijitos de mi Corazón.”

Fuente: mensajesdelbuenpastor