7 de abril de 2026, después del rezo del Ángelus

(Lectura: 2-3 min.)
Manuela: «Rezo mientras la imagen del Volto Santo de Manopello resplandece con una luz intensa.

Veo el rostro de Jesús con una corona de espinas de luz. El Señor me mira y dice:
Isaías 13, 17. “Mirad, Yo incitaré contra ellos a los medos, para quienes la plata no tiene valor y el oro no significa nada…”
El Señor me mira y veo que, pase lo que pase, incluso si se llegara a una solución de paz de último momento entre EE. UU., Israel e Irán (1), lamentablemente esta paz duraría muy poco. Si el mundo no se convierte, el Medio Oriente se convertirá en un gran escenario de un futuro juicio de castigo. Lamentablemente, el Medio Oriente no encuentra paz.
Además, al ver al Señor, ahora me he dado cuenta de por qué el Santo Arcángel Miguel apareció a principios de este año con la espada de fuego (2). Esta aparición está relacionada con una profecía de Fátima. Los juicios de castigo están por comenzar y se llevarán a cabo con la espada llameante del Santo Arcángel Miguel.
¿Por qué entonces tantos llamados a la oración desde el Cielo, la petición de orar por la paz? ¿No es esto en vano?
No, no lo es. Se trata de evitar lo peor. Cuanta más gente rece y se convierta a Dios, más podremos mitigar estos juicios de castigo. También se trata de la protección de nuestros países, de nuestra protección.
No sabía qué o quiénes eran los «medos», y tampoco conocía ese pasaje de la Biblia. Los medos eran un pueblo antiguo de las tierras altas de Irán (en el noroeste del actual Irán) y formaron, junto con los persas, el Imperio medo-persa. Se les llamaba instrumento de Dios, que no conocía la misericordia, en relación con la destrucción de Babilonia.
Ante todo, lo que se avecina, el Cielo nos llama una y otra vez a la oración, al arrepentimiento y a la conversión. De hecho, también experimentamos la gracia de la oración y el llamado del cielo a «no tener miedo», sino a llevar una vida en los Santos Sacramentos y a orar por nuestros semejantes».
- Mensaje del 07/04/2026, publicado el 08/04/2026, con los siguientes comentarios de Manuela al respecto: «Queridos amigos, esto lo escribí antes de que se anunciara un alto el fuego. Esto nos muestra que el Rey de la Misericordia tiene un plan para nosotros. Sin embargo, debemos prepararnos para tiempos en los que puedan surgir crisis una y otra vez. ¿Cómo podemos prepararnos para eso? Volviéndonos más o menos autosuficientes en materia de energía. Algunos ejemplos son las reservas de combustible en las granjas. Lamentablemente, no conozco las normas al respecto. Instalaciones solares con autos eléctricos que se alimentan de energía propia. Estufas de leña que calientan las habitaciones. Estas son mis sugerencias».
- Aparición del Santo Arcángel Miguel el 20 de enero de 2026 – Manuela: «Veo una gran esfera de luz dorada y, a su derecha, una pequeña esfera de luz dorada flotando en el cielo sobre nosotros. De ellas emana una hermosa luz hacia nosotros. Todos quedamos inmersos en esta luz. El Santo Arcángel Miguel nos mira y dice:
“¡Que Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo os bendiga! ¡Quis ut Deus! ¡No temáis! Vengo a vosotros desde el trono del Señor en señal de amistad. ¡Aún tenéis tiempo para pedir la paz! Tomad en serio mis palabras. Es la voluntad de mi Señor que yo venga a vosotros y os pida encarecidamente la oración por la paz, ¡porque podéis pedir la paz!
¡Oren por la Iglesia, para que la viña del Señor produzca uvas buenas! Amen la santidad y no la rechacen. Quien rechace la santidad y convierta el mal en bien, tendrá como testigos en su contra a Moisés y a Juan el Bautista. ¡Vivan en los sacramentos del Señor y pidan la paz!”
Fuente: https://maria-die-makellose.de/start.html





Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."