Vienen los días donde vuestra fe será puesta a prueba

La conmoción del universo, el reinado del Anticristo, la implantación del Microchip, las persecuciones, la aridez espiritual, la escasez de alimentos y agua y la perdida de todos vuestros bienes

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Enero 04 de 2018
Llamado urgente de Jesús el Buen Pastor a Su Rebaño

Vienen los días donde vuestra fe será puesta a prueba

"Ovejas de mi grey, mi paz sea con vosotras.

Mi pequeño Nabí, mi rebaño muy pronto comenzará a caminar por el desierto de la purificación; grandes pruebas les esperan a mis ovejas. Os digo ovejas mías, que esta purificación es necesaria para que podáis mañana habitar mi Nueva Creación. No temáis rebaño mío, no vais a estar solos; mi Madre, mis Ángeles, muchas Almas Bienaventuradas, y mis Dos Testigos, os estarán acompañando por vuestro desierto.

Vienen los días rebaño mío, donde vuestra fe, será puesta a prueba. La conmoción del universo, el reinado del Anticristo, la implantación del Microchip, las persecuciones, la aridez espiritual, la escasez de alimentos y agua y la perdida de todos vuestros bienes, serán unas de las tantas pruebas por las que pasaréis. Pero en verdad os digo, no temáis; si estáis conmigo, nada ni nadie, podrá apartaros de mi Amor. Por muy duras que sean las pruebas, permaneced siempre firmes en la fe.

Rebaño mío, en los días de prueba, orad y confiad en Mí, acordaos que el que persevere hasta el final se salvará. La oración y confianza en Mí, será vuestra fortaleza; si queréis pasar las pruebas en nuestros Dos Corazones, debéis de confiar. El cielo os asistirá y protegerá, siempre y cuando lo tengáis en cuenta; porque bien sabéis, que respetamos vuestro libre albedrío.

Pueblo mío, no olvidéis las palabras de mi Salmo 91, porque ellas cobrarán vida en aquellos días de vuestro desierto. Acordaos de lo que dicen mis palabras: Yo enviaré a mis Ángeles, para que os protejan en todos vuestros caminos y os lleven en sus brazos y vuestro pie no tropiece con piedra alguna. (Salmo 91. 11, 12) Aprended este Salmo de memoria, para que tengáis la protección y asistencia del cielo en esos días de batalla espiritual.

Ovejas de mi Grey, no temáis por vuestro alimento y vestido en aquellos días, porque el cielo os enviará el Maná de cada día. Sólo tened fe y confianza en Mí, y todo lo demás se os dará por añadidura. Sabed también rebaño mío, que seréis tentados y puestos a prueba por mi adversario, así como lo hizo conmigo en el desierto.

Cuando lleguen las tentaciones, invocad mi Nombre y decid:

Jesús mío, por el poder de tu Sangre, sálvame. Jesús mío, en vos confío, no me dejéis perder Jesús mío, me escondo en tus llagas, fortalece mi fe.

Mirad pues que os instruyo, para que nada os coja por sorpresa; vais a estar como ovejas en medio de lobos; si acatáis mis enseñanzas y las ponéis en práctica, saldréis victoriosos en las pruebas.

Os recuerdo ovejas mías: en las pruebas de fe, el cielo estará con vosotras, si lo invocáis; más en la purificación personal, cada uno debe de asumirla y ofrecerla con amor, por su salvación. Ya os hemos enviado las armas espirituales para que os defendáis de los demonios encarnados y espirituales, que os atacarán en vuestra tribulación. Haced uso de ellas, porque son poderosas en el Espíritu para el derrumbamiento de fortalezas.

Todo lo que necesitáis, está en la Armadura Espiritual, dada a nuestro Siervo Enoch. Allí encontraréis las oraciones y rosarios que vais a necesitar para el combate espiritual. Tened muy presente este manual, para que mañana en medio de vuestra tribulación y ataques de mi adversario, podáis salir victoriosos.

Rebaño mío, estad listo y preparado para el combate espiritual que se aproxima. Acordaos, que sólo los vencedores obtendrán la corona de la Vida. Vosotros sois mi Ejército Terrenal, y de vosotros es la victoria. Confiad en Mí, porque escrito está, que la victoria es Dios y su Pueblo Fiel. No temáis, yo estaré con vosotros hasta la consumación de los tiempos.

Mi paz os dejo, mi paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca."

Vuestro Eterno Pastor, Jesús de Nazareth.”

 

Salmo 91

Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: «Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío».
El te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.
No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.
Aunque caigan mil a tu izquierda
diez mil a tu derecha,
tú no serás alcanzado:
su brazo es escudo y coraza.
Con sólo dirigir una mirada,
verás el castigo de los malos,
porque hiciste del Señor tu refugio
y pusiste como defensa al Altísimo.
No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque hiciste del Señor tu refugio
y pusiste como defensa al Altísimo
Ellos te llevarán en sus manos
para que no tropieces contra ninguna piedra;
caminarás sobre leones y víboras,
pisotearás cachorros de león y serpientes.
«El se entregó a mí,
por eso, yo lo glorificaré;
lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
me invocará, y yo le responderé.
Estará con él en el peligro,
lo defenderé y lo glorificaré;
le haré gozar de una larga vida
y le haré ver mi salvación».

 

Fuente: mensajesdelbuenpastorenoc.org