Si lleváis el ocultismo en vuestra sangre, corred a levantar esa maldición

Traéis ocultismo en vuestra sangre cuando soñáis que estáis volando o vais a un sitio y os parece que ya estuvisteis en él

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Julio 20 de 2018
Llamado urgente de Jesús el Buen Pastor a Su Rebaño. Mensaje a Enoch

Si lleváis el ocultismo en vuestra sangre, corred a levantar esa maldición

“Rebaño mío, mi paz esté con vosotros.

Mis últimas campanadas de Misericordia están llegando a su fin; la inmensa mayoría de la humanidad que no ha querido escucharme, va a lamentarse con mi Justicia y ya será muy tarde. El Aviso está tocando a la puerta de vuestra alma y junto con las manifestaciones celestiales y el milagro, serán el fin de mi Misericordia.

Una vez más os digo, haced buenas confesiones de vida, para que la llegada de mi Aviso os coja en gracia de Dios. ¡Oh humanidad pecadora, despertad, porque lo qué está en juego es vuestra vida! No sigáis dándome la espalda, porque bien sabéis que no quiero vuestra muerte; escuchadme y volved a mí, cuanto antes; porque en verdad os digo, son muchos los que se van a perder con la llegada de mi Aviso.

Hijos míos, el Cielo, el Purgatorio y el Infierno, son una realidad que os espera en la eternidad, aunque la inmensa mayoría de esta humanidad se niegue a aceptarlo. La verdadera vida está en la eternidad, en este mundo todo es pasajero; sólo venís a prepararos y a cumplir una misión. De vuestro amor a Dios y a vuestros hermanos, dependerá mañana vuestro juicio; porque bien sabéis que seréis juzgados en el amor y en el servicio. ¿Cuánto habéis amado y servido?, esa será la voz que escucharéis cuando lleguéis al Tribunal Supremo. Recapacitad humanidad rebelde, porque de seguir como vais, vuestra sentencia será mañana: ¡Muerte Eterna!

Rebaño mío, el hijo de la perdición, el Anticristo encarnado, está por anunciarse; todos sus emisarios están esperando su declaración, para dar comienzo al reinado de las tinieblas; en el último reinado de mi adversario toda la maldad y todas las obras de las tinieblas, mi pueblo padecerá. En aquellos días de oscuridad, debéis de invocar a todo instante el Poder de mi Gloriosa Sangre y debéis de consagraros a ella, para que las fuerzas del mal no puedan haceros daño. Cerrad desde ahora toda puerta espiritual que tengáis abierta por las maldiciones de ocultismo en vuestras generaciones. Si hubo ocultismo en vuestras generaciones pasadas por parte paterna o materna, vuestra generación está cargando con esta maldición.

Estas maldiciones de ocultismo hacen que seáis muy propensos a estar buscando información en fuentes ocultas o a que os hagan brujería. Si lleváis el ocultismo en vuestra sangre, corred a levantar esa maldición, para que mañana en el tiempo del último reinado de mi adversario no seáis atados con el ocultismo.

Traéis ocultismo en vuestra sangre cuando soñáis que estáis volando o vais a un sitio y os parece que ya estuvisteis en él; o cuando las cosas suceden como las sueñas o dices. Si experimentáis esto hijos míos, debéis de mandar a celebrar o asistir a 33 Santas Misas seguidas; entregando en cada Misa en el momento sublime de la elevación las maldiciones de ocultismo y todas las demás maldiciones que pesen sobre vosotros y vuestra descendencia. Si una maldición continúa después de haber escuchado o mandado a celebrar las Misas, debéis de seguir entregándola cada que asistáis al Santo Sacrificio, hasta que desaparezca por completo.

Como Buen Pastor os instruyo rebaño mío, para que cerréis esas puertas de ocultismo abiertas; os digo esto, porque en el tiempo del último reinado de mi adversario, vais a ser atacados por los emisarios del mal con las detestables prácticas de ocultismo. Esta será otra prueba por la que tendréis que pasar, pero no temáis; si permanecéis orantes y firmes en la fe, nada ni nadie podrá tocaros ni haceros daño. Preparaos pues ovejas de mi Grey, porque el lobo y sus emisarios están por comenzar su tiempo; no temáis, el Poder de mi Gloriosa Sangre y llagas, serán vuestra protección.

Haced mi Rosario de mi Preciosa Sangre y consagraros a ella, todos los días; y os aseguro que ningún demonio por más fuerte que sea, podrá tocaros. Aprended de memoria la oración de Sellamiento con mi Sangre y hacedla todos los días a mañana y noche; cubrid con mi Sangre todo vuestro ser: físico, psíquico, biológico y espiritual, lo mismo que a vuestros hijos y familiares; selladlo todo con mi Sangre, para que permanezcáis protegidos y nada ni nadie os pueda hacer daño.

Mi Paz os dejo, mi Paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.

Vuestro Maestro, Jesús el Buen Pastor.

Dad hijos míos a conocer mis mensajes a toda la humanidad.”

Fuente: mensajesdelbuenpastor