Los días y noches van acortarse más

Voy a pasar esta humanidad por el horno de la tribulación, solo los que pasen la prueba, podrán habitar mi Nueva Creación

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Mayo 27 de 2018
Llamado urgente de Jesús Sacramentado a la humanidad, mensaje a Enoch

Los días y noches van acortarse más

“Hijos míos, mi paz sea con vosotros.

Pequeños míos, la tristeza me embarga al ver ésta humanidad que no quiere escucharme; me desvivo de amor por todos mis hijos, justos y pecadores y aún más por aquellos que me desprecian, no me quieren y azotan a diario con el látigo de sus pecados.

¡Oh, cuánta indiferencia siento de parte de esta humanidad ingrata y pecadora! Me buscan sólo de labios y oídos, pero sus corazones están apartados de Mí; no hay compromiso ni deseo de cambio, no les interesa para nada el camino de la conversión.

Solo soy Dios para esta humanidad ingrata, cuando las pruebas y el infortunio toca a sus puertas. Ahí si vienen a exigirme que remedie sus males, me buscan por necesidad no por deseo de conversión; no vienen a alabarme ni agradecerme por el Don de la Vida, que es más valioso que todo lo que vienen a pedirme.

Muchos se acercan a Mí, solo cuando las pruebas económicas les llegan, hacen mil promesas que jamás cumplen y al no cumplirlas se atan espiritualmente. ¡Yo no soy el Dios de vuestros caprichos, no seáis insensatos! Buscadme primero con sincero corazón; quebrantaos ante Mí, con un corazón contrito y humillado y lo demás os vendrá por añadidura.

Hijos míos, los días y noches van acortarse más, acordaos de lo que dice mi Palabra: Y si no se acortasen aquellos días, nadie se salvaría. (Mateo 24. 22) La tribulación que se acerca jamás se ha visto en la tierra: vuestro pecado y maldad, han desatado mi Justicia.

¡Oh, humanidad pecadora, vais a conocer el dolor y muchos por su maldad y pecado, van a vivir un infierno en esta tierra! Todos aquellos que me han dado la espalda y no la cara, quedarán a merced de mi adversario y sus huestes del mal. Después del Aviso los que no se conviertan, los apartaré de MÍ.

Vengo con mi Justicia a restablecer el orden y el derecho a separar el trigo de la cizaña y las ovejas de las cabras; para que solo quede la buena cosecha y su fruto sea agradable a los ojos de mi Padre.

Voy a pasar esta humanidad por el horno de la tribulación, solo los que pasen la prueba, podrán habitar mi Nueva Creación. Se están acercando esos días y ¡ay de los tibios de corazón, porque en verdad os digo, si no cambiáis y defines de una vez, os apartaré de Mí, y entregaré en manos de mi adversario! La noche se acerca y con ella viene mi Justicia, que os encuentre despiertos y con las lámparas encendidas como las doncellas sensatas, para que podáis estar en el banquete y cenar conmigo.

Mi paz os dejo, mi paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.

Vuestro Maestro, Jesús Sacramentado.

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad, rebaño mío.”

Fuente: mensajesdelbuenpastor