Jesús Nuestro Maestro

Amen la verdad, tómenla y defiéndala. Sean en la verdad, y para poseerla acostúmbrense a decir la verdad siempre

Jesús Nuestro Maestro

No teman nada, que están conmigo. Estudien la verdad porque en ella encontraran libertad y con ella alegría

El cumplir con la Ley de Dios le corresponde a todos los hombres, hasta los paganos; pero los cristianos tienen que cumplir con ella a la perfección.

Hijos, ¡la medida está a punto de rebosar! El mal se dispersa alrededor, siempre más bajo múltiples formas que hieren el Corazón del Padre.

La muerte es implacable en su acción destructiva y no le importa ni la edad ni la condición de quien tenga que golpear.

Quiero hablarles sobre la paciencia, hijos, que les da paz y los enseña y acostumbra a esperar

Mis hijos, quiero que cada uno de ustedes, mis ministros, jóvenes, madres, cristianos de cualquier categoría, otra vez me hagan esta pregunta: “Jesús, ¿adónde vas?”

¿Porqué será que la gente acude más a las bendiciones que a los Sacramentos?

El mal sigue creciendo como una inmensa mancha de aceite

Deseo que se honre a mi Madre, quien como Co-Redentora de la raza humana es el ancla de salvación para las almas

La sociedad y familia necesitan purificación. La misma Iglesia necesita un lavado de sufrimiento. Aprendan a comprender y colaborar