Jesús Nuestro Maestro: ¿Adónde Van?

Mis hijos, quiero que cada uno de ustedes, mis ministros, jóvenes, madres, cristianos de cualquier categoría, otra vez me hagan esta pregunta: “Jesús, ¿adónde vas?”

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Jesús dice: (Jesús Nuestro Maestro, Vol. 1) Mis hijos, paz, gracia y alegría sean en sus corazones ahora y siempre.

Estoy con ustedes, soy su Jesús de Merced amor infinito. Ahora quiero hacerles una pregunta y espero recibir una igual de parte de ustedes.

Cuando el primero de los Apóstoles, ese Pedro, sobre quien la Iglesia se izaría, estaba en Roma, sabiendo que sus enemigos y los míos lo iban a matar, pensó en dejar la ciudad en secreto y encontrar refugio en otro lugar.

Me le aparecí en la Vía Apia y él me preguntó adónde iba: “¿Quo vadis, Domine?”

Le respondí: “Voy a dejarme crucificar una vez más porque tú te niegas a someterte a la muerte por mi”.

Pedro comprendió la lección y retrocedió. Mis hijos, quiero que cada uno de ustedes, mis ministros, jóvenes, madres, cristianos de cualquier categoría, otra vez me hagan esta pregunta: “Jesús, ¿adónde vas?”

Y les contestaré: “Voy a regresar al mundo para iniciar mi pasión una vez más. Otra vez estoy desnudo, azotado, con mi cabeza coronada de espinas. Una vez más, han depositado un lienzo rojo en mi costado para pasarme como un rey desdeñado.

Nuevamente subo al Calvario cargando la Cruz, y soy crucificado después de haberme hecho tomar hiel y vinagre.

Otra vez, a mi Madre le fijan la vista y es triste: Ella es una mujer como las otras. Ella es la madre del malhechor”. Ustedes se preguntan, ¿cuándo es que se ven estas cosas?

¿Cuándo es que alguien sobrecarga al Hijo de Dios con tantas cruces, cuántos son los rebeldes, los ingratos y los impacientes?

Todos los días, mis hijos, en los caminos del mundo, según voy distribuyendo beneficios y gracias a todos, la única recompensa es desdén, blasfemia e insulto.

Hay quienes hacen una parodia, una farsa de la religión.

Dicen que creen en Jesús Cristo como si fuera un gran filosofo o gran orador, que supiera como atraer multitudes.

¿No es el Jesús de ustedes el verdadero Hijo de Dios hecho Hombre, todo bueno, todo merced? Hay quienes piensan disfrutar la vida y olvidar lo que he dicho no solo los pocos hombre que Me escuchaban entonces, sino a todos los hombres y en particular a mi seguidores: “Quien quiera seguirme, que tome su cruz y me siga.”

Todas las rebeliones contra la voluntad divina es desorden, todo desorden es pecado.

Y pecando camina el mundo, sin preguntarme, quien soy en el mundo, quien ha dado vida y sangre hasta la ultima gota.

“¿Adonde vas?

¿Que podemos hacer por ti?

Pero, mis hijos, ahora le pregunto a cada uno de ustedes: “¿Adonde vas tu, mi hijo, mi hija?

Estas en el trabajo, en una casa, en una parroquia, en una escuela: donde quiera que estés, ahí tienes que estar dispuesto a cumplir con tu deber hasta la inmolación!

¿Porque no quieres calgar tu cruz?

¿Porque rehúsas servirme con alegría?

¿Porque te rebelas contra la misión que te he encomendado?

¿Te molestan las dificultades, te hacen sufrir o es que son insoportables?

Mis hijos, la vida esta sembrada con dificultades y son ellas las que aumentan el valor de su misión.

Si todo procediera con tranquilidad particular, si todos fueran favorables, si encontraran en esta vida el paraíso terrenal, ¿como podrían ustedes aspirar a Cielo? “¿Adónde vas, hijo o hija?”, una vez más te pregunto y te ceñalo el camino que debes tomar, la ardua vía que debes seguir.

Es una prueba. Es breve.

¿No veen ustedes, madres, que les parece como si fuera ayer que empezaron a realizar su misión y ya los hijos han crecido, crecido tanto que hasta les quieren enseñar a ustedes?

Ellos les dicen que ustedes son anticuados y les piden que los liberen.

Y ustedes, jóvenes que ya sueñan con tener una familia, ¿no es verdad que en la infancia y adolescencia se les deslizaron delante de sus ojos?

El tiempo es el gran irreversible, que fluye sin ruptura, gravando sus días en la cara y vida de cada uno.

Si veen un rió que fluye, pregúntense: “¿Dónde origina, dónde fluye, dónde desemboca?

Sus vidas vienen de Dios, fluyen como pequeños ríos en el terreno del mundo y fluyen en el inmenso mar que es Dios.

Si sus vidas fluyen hasta entre precipicios y piedras hacia el mar al cual apuntan con ansiedad, el mar infinito del amor, Dios les dará la bienvenida en su falda y sera la beatitud eterna.

Entonces pregúntense cada día: “¿Adónde voy?

¿Fluye mi vida en Dios?

¿La merece Dios?

¿Merezco yo la mirada benevolente de Dios?

O, ¿tendrá Jesús que volver a morir siempre en la cruz y hacer otra vez su Calvario por ustedes y quizás en vano?

Mis hijos, estoy aquí para educarlos, no para reganarlos. Solamente espero, por su adhesión a mi voluntad, que ese reino de Dios al cual ustedes deben aspirar, se realice en ustedes y también por ustedes.

Los bendigo a todos, hijos, uno por uno."

 

Jesús nuestro Maestro

Jesús Nuestro Maestro
Jesús Nuestro Maestro (Ingles)

 Carmela Negri CarabelliMensajes inspirados por Jesus a Carmela Negri Carabelli. Permiso del CENACOLO DELLA DIVINA MISERICORDIA, Centro di spiritualità, Viale Lunigiana 30, 20125 Milano, Italia, que tiene todos los derechos.

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Nihil Obstat: Reverend Gerard Diamond MA (Oxon), LSS,
D. Theol, Diocesan Censor
Imprimatur: Rev. Monsignor Les Tomlinson, Vicar General
Date: 20th July 2007

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