El tiempo se os está agotando, ¡no seáis insensatos!; arrepentíos y convertíos

La tribulación está llegando y con ella las malas noticias y tragedias; todos los infortunios van llegar de improvisto, uno seguirá al otro

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Septiembre 2 2018
Llamado urgente de María Santificadora al Pueblo de Dios.
Mensaje a Enoch.

El tiempo se os está agotando, ¡no seáis insensatos!; arrepentíos y convertíos

“Mis niños, que la Paz de mi Señor esté con todos vosotros, y el Amor y Protección de vuestra Madre Celestial, os acompañen siempre.

Hijitos, días aciagos os esperan, no temáis; orad con mi Santo Rosario para que esos días de purificación, pasen como un sueño para vosotros. La humanidad no ha alcanzado a dimensionar el cáliz amargo que le espera; siguen en su cotidianidad y muchos continúan dándole la espalda a Dios; van a llegar los días de la gran prueba y se van a perder por no estar preparados espiritualmente. ¡Cómo Madre de la humanidad, os pido urgentemente hijitos, que despertéis de vuestro letargo espiritual, porque los días de Justicia Divina están llegando! Muchas almas van a perderse por omisión y otras por falta de conocimiento.

La tribulación está llegando y con ella las malas noticias y tragedias; todos los infortunios van llegar de improvisto, uno seguirá al otro. La inmensa mayoría de la humanidad que no está preparada espiritualmente, va a enloquecer al paso de los días de Justicia que se aproximan. Van a clamar Misericordia y perdón, pero ya no van a hacer escuchados; sus almas van a perderse eternamente.

¡Hijitos rebeldes, las milésimas de Misericordia se están agotando y vosotros seguís en vuestra desobediencia y pecado, que os va a llevar a la muerte eterna! Si no volvéis cuánto antes a Dios y os arrepentís, os aseguro que os vais a perder eternamente. ¡Qué estáis esperando: Adúlteros, fornicarios, lujuriosos, impuros, homosexuales, alcohólicos, drogadictos, ladrones, estafadores, mentirosos, calumniadores, brujos, hechiceros, mentalistas, ocultistas en general y demás pecadores que vagáis por este mundo sin Dios y sin ley! ¿Qué estáis esperando, para volver a Dios? Si dejáis agotar las últimas milésimas de

Misericordia, corréis el riesgo de perderos eternamente, porque muchos de vosotros por vuestra maldad y pecado, no vais a resistir el Aviso de mi Padre.

El tiempo se os está agotando, ¡no seáis insensatos!; arrepentíos y convertíos de una vez; haced una buena confesión de vida y apartaos del mal camino. No sigáis cometiendo vuestras detestables acciones, porque la Justicia Divina, sino os arrepentís, el pago que os dará será la muerte eterna.

Acudid a Mí, ingratos pecadores, yo también soy vuestra Madre. No sabéis cuántas lágrimas he derramado por vosotros y en especial por todos aquellos que practican el ocultismo. Cuánto dolor siento al veros atar a vuestros hermanos con vuestras detestables prácticas ocultistas; cada trabajo de ocultismo que hacéis, son espinas con las cuales traspasáis mi Corazón y el Corazón Amante de mi Hijo. Como sufrimos viéndoos crucificar a vuestros hermanos; ¡parad ya de atormentar a vuestros hermanos!

Si os arrepentís de corazón y volvéis a Dios, el cielo se alegrará y hará un banquete por vuestro regreso; os ánimo, para que salgáis de la oscuridad y volváis a caminar por el sendero de la Luz y el Amor de Dios. Mi Padre no quiere vuestra muerte, como hijos pródigos os está esperando, para daros también la bienvenida; para perdonaros y vestiros con nuevas vestiduras y daros el gozo mañana de la vida eterna.

Sino habéis vendido vuestra alma al amo de las tinieblas, podéis arrepentiros de corazón, podéis hacer una buena confesión y reparación de vuestros pecados. Os aseguro que si así lo hacéis, mi Padre tendrá Misericordia de vosotros y os rescatará. ¡Apresuraos pues hijitos rebeldes, mi Padre os está esperando con los brazos abiertos; corred a arrepentiros, a reparar y a poner vuestras cuentas en orden, porque la noche está llegando y con ella la Justicia de Dios! Acordaos que a mayor pecado, mayor Misericordia, si os arrepentís de corazón. No tardéis hijos pródigos, os estamos esperando, la mesa ya está servida y aguarda por vosotros.

Os Ama vuestra Madre, María Santificadora.

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad, mis amados niños.”

Fuente: mensajesdelbuenpastor