Días de escasez y de hambruna se aproximan

Por un tiempo vais a tener carencia de aguas lluvias que refresquen la tierra, será un tiempo seco y árido, otra señal que el cielo os dará, buscando vuestra conversión

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Septiembre 16 2019.
Llamado urgente de Dios Padre a Su pueblo Fiel.
Mensaje a Enoch.

Días de escasez y de hambruna se aproximan

“Pueblo mío, heredad mía, mi Paz sea con vosotros.

La decadencia moral, social y espiritual, va en aumento, esta humanidad cabalga al despeñadero por la falta de Dios en su corazón. Los días de la gran tribulación cada vez están más cerca y van a ser muy pocos los que la resistan; la falta de fe, unida a la falta de oración y compromiso con vuestro Padre Celestial, hará que muchos por su tibieza perezcan.

Pueblo mío, acostumbraos a convivir con las altas y bajas temperaturas, porque éstas van a intensificarse más, haciendo invivibles muchos lugares de la tierra. Las noches en muchos lugares van a ser heladas y en otros el calor será intenso; esto va a afectar el ecosistema terrestre y marítimo, trayendo la escasez y la hambruna en toda la tierra. Por un tiempo vais a tener carencia de aguas lluvias que refresquen la tierra, será un tiempo seco y árido, otra señal que el cielo os dará, buscando vuestra conversión. Orad, ayunad y haced penitencia en aquellos días, para que vuelvan las aguas lluvias, porque de lo contrario vendrá un tiempo de sequía y hambruna que asolará a toda la humanidad. Se acercan pues heredad mía, días de escasez a nivel mundial y la gran mayoría de la humanidad por su rebeldía y apatía a mis llamados, no va a estar preparada para afrontarlos. La tierra en aquellos días próximos a comenzar, sólo dará malos frutos, la hambruna y la sequía, traerán las plagas y las pestes y gran parte de la humanidad morirá de hambre y sed, por no querer atender a mis llamados Celestiales.

Nuevamente os repito: días de escasez y de hambruna se aproximan; los que podáis, id almacenando productos no perecederos y mucha agua, para que tengáis reserva. Los que carecéis de medios económicos, no temáis, lo mucho o lo poco que tengáis lo multiplicaré, si compartís con vuestros hermanos y lo pedís con fe, así como lo hice con la viuda de Sarepta en tiempos del Profeta Elías (1 Reyes 17. 8 al 24)

Pueblo mío, el agua se está agotando en vuestro planeta, no la malgastéis; proteged las reservas hídricas, los manantiales y cuencas de los ríos, para que no se sequen; dadle un buen uso a este bien natural esencial para la creación y supervivencia de todas las criaturas, incluida la especie humana. Valorad este tesoro natural y protegedlo, porque se acercan los días en que este precioso líquido va a ser más escaso que el oro de Ofir. Proteged vuestro planeta, no sigáis contaminándolo ni malgastando los recursos naturales, para que no muráis de sed y hambre. Acordaos que mi Creación es un organismo viviente, que se duele y resiente con vuestro maltrato; si seguís contaminándola, si seguís destruyéndola y talando sus árboles, muy pronto os quedaréis sin oxígeno y sin agua y si esto falta, la vida de la tierra con todas sus criaturas desaparecerá.

Os hago un llamado urgente Reyes de las Naciones y Habitantes de la Tierra, para que paréis de explotar inmisericordemente mi Creación; no sigáis destruyendo las reservas naturales, no sigáis contaminando ni malgastando el agua, porque de seguir como vais, muy pronto mi Creación será un desierto. La contaminación ambiental, la tala de los árboles y la destrucción de las fuentes hídricas, están modificando el clima en todo el planeta; las altas y frías temperaturas, traerán más huracanes, tornados y desastres naturales, que la ciencia del hombre no podrá contener. El cambio climático en la tierra es causado por todo el maltrato que le estáis dando al planeta. ¡Reforestad, reforestad, cuanto antes la tierra; cuidad las reservas naturales y el agua y no sigáis contaminando el planeta, para que éste pueda volver a respirar y vuestros hijos mañana puedan seguir gozando de este paraíso!

Vuestro Padre, Yhavé, Señor de la Creación

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad, Heredad mía.”

Fuente: mensajesdelbuenpastorenoc