Desastres naturales, sequía, virus y enfermedades, están por desatarse

Ya comenzaron las persecuciones a mi Pueblo Fiel y las profanaciones a mis Casas; señales éstas que os anuncian que el tiempo de las tinieblas está comenzando

By

Enero 23 2020
Llamado de Jesús Sacramentado a Su pueblo fiel.
Mensaje a Enoch.

Desastres naturales, sequía, virus y enfermedades, están por desatarse

“Mi Paz sea con vosotros, Hijos míos.

Amados Hijos, el tiempo se está acortando cada vez más, los días, meses y años, están pasando más rápido; la duración del tiempo está por llegar al límite de las 12 horas, de ahí en adelante comenzará el tiempo de mi Justicia.

La furia de la naturaleza está por despertar y no habrá lugar seguro en ningún rincón de la tierra; desastres naturales, sequía, virus y enfermedades, están por desatarse y esta humanidad sigue adormecida por el pecado. ¡Pobre humanidad pecadora, sino despierta de su letargo y vuelve a Dios, lo más pronto posible, de seguro que se perderá para siempre! El tiempo de los dolores para la humanidad está comenzando y ya no hay marcha atrás; las malas noticias están por comenzar y seguirán una detrás de la otra; esta humanidad no terminará de levantarse cuando ya le estará llegando otra calamidad.

Los signos y señales cada vez son más notorios en toda la Creación, el Cielo está agotando todos los recursos para salvar el mayor número de almas, pero esta humanidad ingrata sigue dándole la espalda a los llamados de Dios. Pueblo mío, se están acercando los días de la gran prueba, permaneced firmes en la fe para que podáis superarlos; vuestra fe y confianza en Dios, será puesta a prueba; serán días de desesperación donde el enemigo de vuestra alma y sus huestes del mal, os probarán. Clamaréis al Cielo y no hallaréis respuesta, serán días de aridez espiritual. En el paso por el desierto seréis tentados y sólo los que perseveren en la fe, podrán superar la prueba. Leed mi Santa Palabra, meditadla y grabadla en vuestra mente y en vuestro corazón, porque ella, es Espada de Doble Filo, que os defenderá de la tentación y el engaño del enemigo de vuestra alma.

Hijos míos, alimentaos lo más que podáis de mi Cuerpo y de mi Sangre, para que estéis bien fortalecidos espiritualmente y así podáis resistir los días de prueba que se aproximan. Aprovechad estos días en que aún estoy en medio de vosotros, porque se acercan los días en que ya no estaré en mis Tabernáculos y entonces diréis como María de Magdala: ¿a dónde se han llevado el Cuerpo de mi Señor?

Pequeños míos, ya comenzaron las persecuciones a mi Pueblo Fiel y las profanaciones a mis Casas; señales éstas que os anuncian que el tiempo de las tinieblas está comenzando; estad pues alerta y vigilantes con vuestras lámparas encendidas con la oración, para que alumbréis la oscuridad que se aproxima. Permaneced en mi Paz y en mi Amor y no temáis; Yo no os abandonaré, mi Madre, será el Tabernáculo donde Me encontraréis en aquellos días de oscuridad y aridez espiritual. Que nada ni nadie os aparte de Mí.

Quedad en mi Paz, Hijos Míos.

Vuestro Amado, Jesús Sacramentado.

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad, Rebaño Mío.”

Fuente: mensajesdelbuenpastor